Han pasado siete años y medio....
Samy, el Niño de Luz...partió hacia la otra dimensión, el 27 de abril de 1999.
Lo hizo envuelto en un gigantesco abraso...
y en medio de un abrazo que fundió su cuerpito de 7 años en poquito tiempo.
Después del atroz momento...
el llanto,
el duelo,
el aprender a caminar de nuevo,
primero a gatas...
luego de rodillas...
para lentaaaaaaaamente, ponerme de pie.
Pero ya ha había comenzado nuestra conexión...
primero fue la visión de verle envuelto en una esfera de luz...en la madrugada de su partida...
Luego...fue...un rayito de sol que se hizo notar, al mediodía del 29 de abril...
Era un día extremadamente frío y gris,
todos nos desplazábamos abrigados...
pero desde el cielo un rayito de sol
quiso expresarse...y lo mágico aconteció.
Sin duda nos quizo decir...
que con su luz, irradiaba la vida...
que con su leve calorcito...
nos mostraba la energía...
que el gran cambio había comenzado..
Y ninguno podría quedarse estático...
porque la dinámica de dar y recibir...
es el inicio de la verdadera transformación...
la de nuestro ser interior.
Con amor, a la memoria de Samy, mi niñito de Luz